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lunes, 13 de julio de 2009

MI PLANETA




Llevo ya tiempo viviendo en la Tierra y me ha parecido que ahora estoy en condiciones de poder escribir sobre mi planeta, no solo por la nostalgia, sino sobre todo por aquellas cosas, situaciones y relaciones que ahora vislumbro como muy importantes.

Para empezar, puedo decir que mi planeta no está organizado por países. Eso es algo que hace muchos años acordamos superar. Hacía que la gente, pensara de manera muy parcial, sesgada y sobre todo, muy, pero que muy limitada. Eso hacia que, no todos por supuesto, pero muchos, creyeran que lo suyo era lo mejor, lo único posible o acertado. Era increíble ver cómo algunos eran incapaces de entender que “vivir en la acera de enfrente” es tan solo eso, vivir en la acera de enfrente, como si en tu acera no pasaran esas cosas que criticas, censuras e incluso te molestan. Es sorprendente lo ciega que se pone la gente cuando divide a las personas en nosotros y ellos. Como mi plantea no tiene países, todos somos nosotros. Ciertamente no ha sido nada fácil. Pero ahora es mucho mejor.

Por supuesto que hay muchas lenguas y eso es muy enriquecedor. En mi planeta, cada uno intenta hablar en la lengua del otro, de manera que le podamos entender mejor y así además aprendemos a expresarnos de otra manera, por que queda claro que la nuestra ya nos es conocida. Lo verdaderamente enriquecedor de esto está en el esfuerzo que hacemos para entender y comprender a los otros. Todavía hay recuerdo de aquellos que se negaban a hacerlo. Utilizaban como pretexto, la defensa de “su cultura” y ha costado mucho que entienda que la mejor defensa de una cultura es que los otros la entiendan, la vivan y la disfruten. Cierto es que el sectarismo, es una involución, pero muchos no conocen otro camino de evolución y están llenos de temores y miedos. Por eso el método usado en mi planeta ha ayudado a muchos a evolucionar.

En este breve primer escrito, quiero finalmente destacar un etapa que es importante y que nos ha permito avanzar muchísimo, como sociedad y conjunto de personas. Y es que hace ya tiempo, y fue a raíz de eso, que empezamos a evolucionar, decidimos que no debería haber políticos. Que era un gasto totalmente superfluo e inútil. Cuando se empezó a desarrollar la propuesta surgieron muchas complicaciones, no por que la mayoría no estuviéramos de acuerdo y no lo viéramos con claridad. Fueron los propios políticos, con esa idea de que se creen imprescindibles, que crearon muchas trabas para sacar adelante la idea. La verdad es que es muy comprensible, ¿quien quiere dejar una actividad, lucrativa, no solo en dinero, sino sobre todo en “beneficios” asociados, coches, teléfonos, cenas, espectáculos, viajes, hoteles buenos, y más cosas (quiero dejar claro que en mi planeta los políticos, no sufrían ningún tipo de corrupción. Sino hubiera sido infinitamente más difícil y complicado). Ya volveré sobre este tema. Tan solo decir por ahora desde que hemos optado por los autogobiernos, aparte de ahorrar muchísimo tiempo y dinero, hemos ganado en eficacia, claridad y bienestar.

Ya seguiré escribiendo sobre mi plantea, hay tantas cosas que me gustaría contar………

viernes, 3 de julio de 2009

HISTORIA DE DAMIANA


Es muy importante saber y sobre todo observar cómo afecta lo que las personas hacen, sobre cómo se sienten, se ven o se valoran. Podría tener aquí valor esa sencilla reflexión de: “lo que haces define lo que eres”, todo el mundo sabe que….hechos son amores y no buenas razones…….

Las acciones son importantes,

Cuando la consciencia de las cosas no formaba parte importante de mi, pude vivir directamente una historia personal, no exactamente mía, es algo que con el paso del tiempo he terminado bautizando como Historia de Damiana.

Recuerdo que como parte normal del plan de trabajo y estudios dentro de la universidad, teníamos que trabajar en grupos, debíamos constantemente hacer los trabajos, las tareas y muchas otras cosas en grupos. Esos grupos eran además rotativos, una vez trabajabas con unos, y otras con otros, y era bueno, funcionaba, te ayuda a interaccionar con todos, pero sobre todo conseguías resultados. Otras veces la cosa no funcionaba, pero a pesar de eso había que conseguir resultados, entonces era difícil, pero lo conseguiamos, esas situaciones, menos mal, eran las menos. Regularmente, ya sea por nuestro entusiasmo y por nuestra inconsciencia conseguíamos acabar satisfactoriamente los trabajos. Eso era lo frecuente. Pero todo cambiaba si dentro del grupo te tocaba trabajar con Damiana.

Ella era capaz, todos aceptábamos sin reparo en reconocer sus capacidades intelectuales. Pero no había manera de hacer que fuera capaz de que se pusiera a trabajar sin más, que fuera capaz de construir. Si todo el mundo proponía algo, ella se oponía, pero sobre todo era una “queja permanente”. Para ella no había nada, o al menos nada que nosotros podríamos descubrir, que estuviera bien. Si llovía, qué porquería tener que salir y trabajar con esta lluvia, si no llovía porque no llovía, así no hay quien respire. Su actitud era capaz de deprimir a cualquiera. Por supuesto esa actitud estaba totalmente apoyada por su forma de vestir, obscura y desaliñada. No había nada en el mundo que fuera bueno, alegre o le diera algo de alegría y nosotros, los compañeros nos sentíamos incapaces de aportarle algo agradable o al menos divertido.

En ese contexto, era una verdadera carrera de obstáculos alcanzar algún resultado cuando Damiana estaba en tu grupo. Siempre había algún reparo o dificultad añadida. Si superabas la dificultad, ella se encargaba de poner otra, siempre había algo que superar, era fenomenal para poner obstáculos. Fueron tiempos de aprendizaje soberbios. Hasta que un día en medio de uno de los tantos muros que su actitud nos ponía delante, un compañero –coherente con su inconsciente juventud- y ya harto de cómo ella intoxicaba todo el ambiente, poniéndose en frente y en tono jocoso le dijo: “Mira Damiana, si la vida es un martirio el suicido es un deber”…., nos reímos y todos estuvimos de acuerdo con la frase, y ahí quedó la cosa ese día.

Pero…… otro día, justo cuando ella empezaba a demostrar sus enormes e inmensas capacidades tóxicas, alguien le recordó la famosa frase: ya sabes Damiana, si la vida es un martirio el suicidio es un deber.... De repente nos dimos cuenta que habíamos encontrado, sin proponérnoslo y menos buscarlo, la frase, el camino para poder neutralizar su estilo “tan positivo” de acercarse al mundo y a las cosas..

No fui verdaderamente consciente de lo que a continuación cuento, hasta algún tiempo después. Cada vez que Damiana, empezaba con sus actitudes y comportamientos tóxicos, alguien le recordada, la famosa frase: Ya sabes….si la vida…; muchas veces sólo el principio era suficiente para que el grupo, mentalmente completara la frase. Pero lo interesante es que el propio comportamiento de Damiana, se veía afectado.

Lenta y gradualmente empezó a ser menos negativa, empezó a guardar silencio, donde antes era una replica o queja, al principio solo había silencio. Más tarde, aportaba alguna idea y terminó por participar un poco más, cierto es que nunca, al nivel que lo hacían los demás, pero su nivel de toxicidad era bajo. Y es ahí, cuando hablando con alguno del grupo, empezamos a verla diferente, no irritaba, aportaba, se ofrecía a cerrar algún proceso, cosa que todos hacíamos alternativamente. Y lo más significativo, cambió hasta el color del tipo de ropa que usaba. Descubrimos, con grata sorpresa que Damiana, podía ser capaz de comunicarse abiertamente, ser agradable y sobre todo encontramos que podía comportarse como una compañera (es decir que nos acompaña).

Lo curioso, es que nuestra famosa frase, fue quedando en el olvido, por desuso. Creo que ya no hubiera “encajado” con el comportamiento de la nueva Damiana.

Terminamos el curso, la vida nos llevó a todos por su propio camino. Un día, hace algún tiempo alguien, en medio de una reunión de trabajo, el comportamiento de una persona me recordó esa antigua vivencia. De pronto recordé: “Si la vida es……

Ahora con el tiempo, no sé que habrá sido de ella, supongo que una vez que el entorno vuelva a reforzar esa especie de “martirio de vida” posiblemente vuelva a ser un persona insatisfecha e infeliz. Tengo claro, como sabemos los que nos dedicamos a esto, que la conducta está totalmente mediatizada por sus consecuencias.

Por eso, no solo para ti, sino para los que están alrededor tuyo deberíamos ser generosos y abiertos a reforzar aquellas conductas que ayudan a las personas a “mejorar”, ayudarles a desarrollar aquellos comportamientos que les pueden facilitar a “vivir” mejor. A la vez las interacciones con otros nos “orientan” hacia un tipo acciones.

Aprender a manejar las interacciones son un aspecto esencial en el desarrollo y mejora tanto personal como profesional de las personas. El equilibrio, el bienestar y por decirlo de manera general, la salud es un asunto que tiene mucho que ver con el medio, las cosas, las personas, el modo y la forma como establecemos relación con ellas.

Por eso, es muy importante, aprender a construir relaciones que puedan ser gratificantes, estimulantes y sobre todo que nos ayuden, que les ayuden a los otros y a avanzar en ese inmenso océano del desarrollo y crecimiento personal.


Enrique Cervantes V.
Madrid, a día de hoy.

miércoles, 24 de junio de 2009

NUESTROS MONOS


Pienso que en mi vida hay monos, muchos monos.
Son todos aquellos miedos, temores o inseguridades que de alguna manera están en mi vida, forman parte de ella. Ciertamente los años han ido reduciendo notablemente el número de monos, pero todavía quedan algunos.

Hay monos pequeños, que están siempre a mí alrededor, se mueven, lo desordenan todo y hacen mucho ruido. Esos monos pequeños van desapareciendo; de vez en cuando me enfrento a uno, lo atrapo y lo elimino. Como por arte de magia, si te enfrentas a un mono y le atrapas, éste inmediatamente deja de existir, …..desaparece.

Normalmente, empiezan siendo monos pequeños, inofensivos incluso hasta casi divertidos pero, de alguna manera, les voy alimentando, les permito crecer hasta que ya no son tan inofensivos. Pasan de ser divertidos a peligrosos y terroríficos.

A veces ese mono llega a ser lo suficientemente grande que me impone “respeto” y entonces no me atrevo a enfrentarme con él. Ese “monazo” condiciona mi vida, mis actividades, mis afectos, en fin casi todo y por lo tanto dejo de ser una persona libre, en el mejor sentido de la palabra.

También en algún rincón hay uno grande, un verdadero King Kong, está quieto, agazapado y no quiero ni mirarlo, no vaya a ser que reaccione. Ese es el supermiedo, está ahí, sé que existe, sé que está ahí y que quizás algún día, cuando pase el tiempo logre enfrentarme con él o simplemente al no alimentarlo deje de existir.

Lo malo es que, como mal inevitable, los incorporo a mi vida, A veces puedo llegar a la conclusión de que tienen que estar ahí y me convenzo de que es así, tiene que ser así.

Los monos, pueden ser simples; miedo a caerse, a perder, a que me engañen, me humillen o a cosas cotidianas, también los hay complejos; miedo a que mis hijos fracasen, y terminen metiéndose en dificultades, o a no ser capaz de conseguir metas que me propongo.

Lo peor es cuando alguien de mi entorno, mi jefe o alguien de mi familia, amenaza con despertar algunos de los monos “importantes” que me rodean. Entonces para evitar que ese mono empiece a moverse, soy capaz de hacer o darle a esa persona lo que sea con tal que no active mi mono. Y así esa persona, ya sea deliberadamente o no, tiene control sobre mis monos, y por lo tanto empieza a controlar mi vida, o varios aspectos de ella. Mal asunto.

También puede suceder que, alguien ponga en mi hombro algunos de sus monos, y entonces, y de pronto, sin proponérmelo, tengo uno más. El otro, cree que se libra de uno poniéndolo en mi vida (por supuesto algunas veces yo también hago eso). En realidad no es más que una ilusión, porque no me libero del mono, lo que hago es duplicarlo, ahora ya hay dos monos iguales, con diferente dueño.

La vida en sí “nos regala monos”, pero también nos va dando recursos para enfrentarnos y acabar con ellos. Para poder vencerlos el primer paso es reconocerlos, reconocer que existen y que están condicionando mi vida.

Ahora tan sólo quiero pedir que a esta metáfora nuestro lector le ponga ejemplos ilustrativos que le ayuden a conocer sus monos.





BITÁCORA DE CPC

Te presentamos nuestro Cuaderno de Bitácora, elaborado con nuestro trabajo a lo largo de más de 25 años. Tiempo que hemos dedicado a la especialización en COMPORTAMIENTO HUMANO, en sus vertientes de desarrollo humano, crecimiento personal y comportamiento organizacional.

Abrimos nuestra puerta al mundo con nuestras ideas, experiencia y conocimiento acumulados.

Si obtienes siempre los mismos resultados y no te gustan, ¿por qué sigues haciendo siempre lo mismo? Qué tal un cambio.
Disfruta de nuestro blog, reflexionaremos y aprenderemos qué otras cosas se pueden hacer.

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EL SECRETO ESTÁ DENTRO DE TI

Si piensas que estás vencido, lo estás. Si piensas que no te atreves, no lo harás.
Si piensas que perderás, ya has perdido. Porque en el mundo encontrarás

Que el éxito comienza con la voluntad del hombre.
Todo está en el estado mental.

Piensa en grande y tus hechos crecerán. Piensa en pequeño y quedarás atrás.
Piensa que puedes y podrás.
Todo está en tu estado mental.

La batalla de la vida no siempre la gana el hombre más fuerte, o el más ligero,
Porque tarde o temprano, el hombre que gana,
Es aquel que cree poder hacerlo.

RUDYARD KIPLING